14Jun
Por qué masticar bien los alimentos

Aunque no siempre seamos conscientes de ello, la masticación es la primera fase de la digestión y también una de las más importantes, ya que determinará cómo será el resto del proceso. Comer despacio y masticar bien los alimentos también ayuda a mantener nuestros dientes y encías libres de bacterias y hongos. Hablamos, por tanto, de una cuestión de salud y de bienestar.

La importancia de masticar bien la comida

La masticación es un acto prácticamente inconsciente que realizamos de forma natural e instintiva cuando tenemos un alimento en la boca. La acción de masticar une una actividad sensorial y otra motriz: durante el proceso fisiológico se contraen los músculos, se moviliza la lengua y la mandíbula y se libera saliva. Todo esto ayuda a que los alimentos sean aplastados, triturados y humedecidos. De hecho la primera finalidad de la masticación es preparar el bolo alimenticio para la deglución.

Una buena masticación y salivación de los alimentos facilita mucho la digestión. Este proceso empieza en la boca con la secreción enzimática. De ahí que algunas culturas asiáticas hagan referencia a su importancia siguiendo la premisa «Masticar los líquidos y beber los sólidos». Esto quiere decir que es importante mantener los alimentos líquidos (yogures, zumos de fruta naturales, cremas de verduras, etc.) unos segundos en la boca antes de tragarlos, masticándolos suavemente para estimular la generación de ptialina o amilasa salival, un tipo de enzima producido en las glándulas salivales y que ayuda a eliminar bacterias de los alimentos y a digerir los hidratos de carbono.

En el caso de los alimentos sólidos, debemos masticarlos hasta que prácticamente sean un líquido para su mejor digestión. Como ves,  y aunque suene rara al principio, la expresión tiene mucho sentido.

5 beneficios de masticar bien los alimentos:

  • Favorece la absorción de nutrientes.
  • Equilibra los niveles de acidez que hay en el estómago, previniendo reflujos, acidez estomacal y gastritis.
  • Mejora la oxigenación. Al masticar bien los alimentos oxigenamos mejor nuestro organismo aumentando la sensación de bienestar.
  • Permite saborear cada bocado. Dedicar tiempo a masticar cada alimento garantiza disfrutar intensamente el olor, sabor y textura de lo que comemos.
  • Aumenta la sensación de saciedad. Al masticar estimulamos la liberación de unas hormonas relacionadas con la saciedad, lo que calma el apetito. De forma más práctica el tiempo dedicado a la masticación reduce la ingesta de alimentos, algo básico para las personas que quieren perder peso.

¿Cómo ayuda la masticación a nuestra salud bucal?

Los beneficios de masticar bien la comida también se reflejan en nuestra salud bucal. De hecho mientras masticamos generamos más saliva, lo que evita que los alimentos queden adheridos a los dientes y previene la aparición de microorganismos en la boca.

También existe otra causa de por qué es importante masticar bien los alimentos para nuestra boca: según un estudio publicado en 2017 por la revista «Inmunity», y realizado por investigadores de la Universidad de Manchester, la masticación estimula la producción de un tipo de células  especializadas en combatir las infecciones en la cavidad oral. Concretamente se trata de los linfocitos T colaboradores Th17, células del sistema inmune que juegan un papel relevante ante las infecciones bacterianas y fúngicas de la boca.

¿Qué riesgos tiene no masticar bien los alimentos?

Es posible que ahora te preguntes qué es exactamente masticar bien. Básicamente, con esta expresión nos referimos a la cantidad de veces que «mordemos» los alimentos para trocearlos y triturarlos. La recomendación es repetir esta acción entre 25 y 50 veces en cada bocado dependiendo del tipo de alimento y de su dureza.

Masticar los alimentos de manera consciente y suficiente tiene muchos beneficios (como ya hemos explicado) y la mayoría están asociados a nuestra salud digestiva. Pero, ¿cuáles son las consecuencias de no hacerlo?

  • El primer riesgo de no masticar bien los alimentos es que nuestro cuerpo no asimilará bien los nutrientes.
  • El segundo es que, como el bolo alimenticio no estará compuesto del todo, la digestión será más pesada, favoreciendo la aparición de gases y los problemas de tránsito intestinal. Esto puede traducirse en dolores estomacales y en estreñimiento.
  • Por último, el estómago deberá hacer un mayor esfuerzo, lo que ralentizará la digestión, retrasará el metabolismo y disminuirá el gasto calórico, acciones que provocan un aumento de peso.

Comer despacio y masticar bien es el tándem perfecto para mejorar nuestro bienestar. Cortar los alimentos en trozos más pequeños, evitar ver la TV y no usar el smartphone en la mesa para ser más conscientes de lo que comemos, o soltar los cubiertos mientras degustamos cada bocado son sencillos tips que puedes seguir en tu día a día.
Si tienes más preguntas de por qué masticar bien los alimentos contribuye a la salud de tu boca, o cualquier otra duda, pide cita en nuestra clínica. ¡Estamos encantados de resolverlas!